09/09/2026

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Pruebas PISA: Argentina cayó en lectura, matemática y ciencias y tuvo sus peores resultados desde 2006

La caída sucede en medio de un deterioro global de los aprendizajes. Casi 8 de cada 10 estudiantes argentinos no alcanzan el nivel básico en Matemática; son 6 de cada 10 en Lectura y en Ciencias. El país quedó octavo en América Latina y es uno de los que más retrocedieron en la región desde 2022.

Los estudiantes argentinos volvieron a mostrar bajos niveles de aprendizaje en las pruebas PISA. Esta vez, los resultados empeoraron con respecto a la medición anterior, en el marco de un deterioro mundial de los aprendizajes, según informó la OCDE al difundir los primeros resultados de la prueba que se tomó el año pasado en 91 sistemas educativos de todo el mundo.

En 2025, Argentina obtuvo 393 puntos en Ciencias, 389 en Lectura y 367 en Matemática. Los tres resultados son inferiores a los de PISA 2022, y hay que remontarse hasta 2006 para encontrar cifras menores en Ciencias y Lectura; en Matemática el puntaje es el más bajo de la serie histórica nacional. El país quedó en el puesto 71 en Ciencias, 62 en Lectura y 75 en Matemática, sobre un total de 91 sistemas educativos participantes.

La caída fue de 13 puntos en Ciencias, donde Argentina había obtenido 406 en 2022; de 12 puntos en Lectura, desde los 401 de la edición anterior; y de 11 puntos en Matemática, donde había alcanzado 378. Es la primera vez, dentro de la serie comparable, que Argentina cae en las tres áreas evaluadas por la prueba de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Argentina cayó en las tres áreas evaluadas por PISA 2025 y quedó octava en América Latina. Casi la mitad de los estudiantes tuvo bajo desempeño simultáneamente en Ciencias, Lectura y Matemática.

La comparación marca un cambio con respecto a PISA 2022: entonces, luego de la pandemia, Argentina casi no había modificado sus resultados mientras se producía un derrumbe de los aprendizajes en buena parte del mundo. Ahora, en cambio, los tres puntajes argentinos retrocedieron, en paralelo a otra caída generalizada en los países participantes, sobre todo en Lectura.

Para Argentina, el deterioro se produce desde niveles que ya eran bajos. En 2025, apenas el 24% de los estudiantes argentinos alcanzó al menos el nivel 2 en Matemática, considerado por PISA como el umbral básico de desempeño. Es decir, el 76% –más de tres de cada cuatro– no logró resolver las tareas mínimas esperadas para un adolescente de 15 años. En Lectura llegó al nivel básico solo el 40% y en Ciencias, el 41%: seis de cada diez quedaron por debajo del mínimo en ambas materias.

A los 15 años, el 48,8% de los estudiantes argentinos tiene un desempeño bajo simultáneamente en Ciencias, Lectura y Matemática. En el promedio de los países de la OCDE esa proporción es del 19,7%. En el otro extremo, apenas el 1,2% de los alumnos argentinos alcanza los niveles más altos de desempeño en al menos una de las tres áreas, contra el 11,9% en la OCDE.

Las pruebas PISA evalúan a estudiantes de 15 años. En esta edición participaron más de 760.000 alumnos de 91 países y economías, que representan unos 33 millones de adolescentes. En Argentina realizaron la prueba 11.093 estudiantes de 412 escuelas, una muestra representativa de unos 609.100 jóvenes de 15 años. La prueba se administró en formato digital, mediante computadoras, igual que en 2022.

PISA no evalúa el dominio de contenidos curriculares específicos (como Aprender), sino la capacidad de los estudiantes para utilizar conocimientos y habilidades frente a problemas y situaciones nuevas. En 2025 el área principal fue Ciencias, mientras que Matemática y Lectura fueron evaluadas como dominios secundarios. También se incorporó una nueva prueba de resolución computacional de problemas.

Las pruebas PISA 2025 evaluaron a estudiantes de 15 años. En esta edición participaron más de 760.000 alumnos de 91 países y economías.

En Ciencias, Argentina descendió de 406 puntos en 2022 a 393 en 2025. La distancia entre Argentina y el promedio de la OCDE (482 puntos) en esta materia fue de 89 puntos. Mientras Argentina perdió 13 puntos desde 2022, para la OCDE la caída fue de 3 puntos. En esta edición, el informe PISA estima que alrededor de 20 puntos pueden servir como referencia aproximada del aprendizaje que adquiere un estudiant

Argentina registró en PISA 2025 sus puntajes más bajos desde 2006 en Lectura y Ciencias, mientras que en Matemática obtuvo el peor resultado de toda la serie comparable. Los datos de 2015 no fueron considerados representativos para el país por problemas en la construcción de la muestra.

En Lectura, el puntaje argentino bajó de 401 a 389, mientras el promedio OCDE quedó en 461. En este caso, el retroceso internacional fue todavía mayor: entre 2022 y 2025, la OCDE perdió en promedio unos 14 puntos, frente a los 12 de Argentina.

En Matemática, solo el 24% de los argentinos alcanzó ese nivel o uno superior, frente al 65% promedio de la OCDE. Esto significa que tres de cada cuatro estudiantes argentinos tienen dificultades para interpretar por sí mismos una situación matemática sencilla y reconocer cómo representarla, por ejemplo al comparar distancias entre distintas rutas o convertir precios entre monedas.

En Ciencias, el 41% de los alumnos argentinos alcanzó al menos el nivel 2, frente al 74% de la OCDE. Esos alumnos pueden, como mínimo, reconocer explicaciones correctas para fenómenos científicos familiares y utilizar datos sencillos para decidir si una conclusión es válida. En Argentina, el 59% no alcanzó ese umbral y apenas 1% llegó a los niveles 5 o 6, frente al 7% en la OCDE.

En Lectura alcanzó el nivel básico el 40%, frente al 69% promedio de la OCDE. Se trata, por ejemplo, de alumnos capaces de identificar la idea principal de un texto de extensión moderada, localizar información a partir de criterios explícitos y reflexionar sobre la forma o la finalidad de un texto. También aquí apenas 1% de los argentinos llegó a los niveles superiores, frente al 6% de la OCDE.

Otro indicador que empeoró es la puntualidad. El 66% de los adolescentes argentinos afirmó haber llegado tarde a la escuela al menos una vez en las dos semanas anteriores a la prueba, frente al 50% en la OCDE. En cambio, el ausentismo está en línea con el promedio internacional: el porcentaje de estudiantes argentinos que faltó al menos un día (20%) resultó algo menor que el promedio de la OCDE, de 22%.

Los datos contrastan con un hallazgo positivo de cara al Día del Maestro: la alta valoración de los docentes. Los estudiantes argentinos muestran una percepción favorable sobre el apoyo de sus profesores de Ciencias: 78% dijo que el docente se interesa por el aprendizaje de todos los alumnos, 73% que continúa enseñando hasta que entienden y 79% que brinda ayuda extra cuando es necesaria. Los tres indicadores superan los promedios de la OCDE.